La oración del huerto

De Arseni Bertrán y Surroca (Olot).

Existió una imagen primitiva de la cual no tenemos prácticamente noticias. 

En 1849 el primitivo paso llevaba faldón y en 1873 Jesús salía cubierto con un vestido de percal con fondo negro y rameado. En el año 1943 se adquiere la imagen por parte de la empresa Francisco Moreno. Este paso era portado y acompañado por los obreros de dicha fábrica y en caso de que no se presentasen los mismos en la procesión del Viernes Santo, no se les abonaba el jornal perteneciente a dicho día.

En los años 1961-62 tomó las riendas del paso la Hermandad de Labradores. La ubicación del paso siempre estuvo en el convento de las Madres Carmelitas, que se encargaban de limpiarlo y vestirlo con el máximo rigor y detalle y los gastos de decoración corrían a cargo de dicha Hermandad de Labradores. En 1976 se le cubrió totalmente con plástico y que fue donado por D. Ramiro Arnedo para su mejor conservación ante el polvo inevitable existente en el convento carmelitano.

En 1985 y con la práctica desaparición de las Hermandades de Labradores, tomó el paso como propio la Peña Calagurritana, cuyos socios tradicionalmente lo han portado y acompañado, tanto en la procesión del Jueves Santo, junto a una Soledad, como en la Magna Procesión del Santo Entierro.

Los recorridos de ambas procesiones han variado desde la renovación de los pasos en 1943 así como la vestimenta. Se estrenó el paso con túnica completamente negra, capucha verde y totalmente cubierta la cara; en la procesión de 1950 el traje era ya blanco del todo y se portaba con el rostro descubierto.  En la actualidad los colores son blanco y negro, propios de la Peña Calagurritana y todos los trabadores van con el rostro completamente cubierto, como es preceptivo.

En 1997 cambia el recorrido por la parte nueva de la Ciudad o ensanche. Salió de la Parroquia de los Santos Mártires hacia el Asilo nuevo, en la carretera de Murillo y que estaba recién estrenado incorporando tras él una virgen de la Soledad, con las trabadoras del Cristo de la Caña, dándole un mayor realce a la procesión primitiva.

El Paso

El Señor está postrado en oración, con las manos juntas y apoyadas en una roca, y frente a Él, un ángel enviado por Dios para consolarle dándole la luz y la fortaleza precisa. Con todo, este consuelo no fue bastante para impedir la tremenda angustia que le hizo sudar gotas de sangre. El Señor acepta gustosamente la voluntad del padre, que no la suya, como reza en su estandarte

El Estandarte

Entre los símbolos del estandarte encontramos el olivo, que hace referencia al lugar donde Jesús oró: “El monte de los olivos” y un cáliz (el santo grial) rebosando sangre, que indica la agonía de Cristo: “Padre, si es posible, aparta de mí este cáliz”. Figuradamente “cáliz” significa aquí el conjunto de amarguras y aflicciones que el Señor había de sufrir en su Pasión.

Completa el estandarte la frase con la que concluye su oración y que es todo un resumen de aceptación: “No se haga mi voluntad, sino la Tuya”. El color es negro, propio de este paso, y que se adapta muy bien a la noche que se cernía sobre Cristo en su oración.