En 1985 y con la práctica desaparición de las Hermandades de Labradores, tomó el paso como propio la Peña Calagurritana, cuyos socios tradicionalmente lo han portado y acompañado, tanto en la procesión del Jueves Santo, junto a una Soledad, como en la Magna Procesión del Santo Entierro.
Los recorridos de ambas procesiones han variado desde la renovación de los pasos en 1943 así como la vestimenta. Se estrenó el paso con túnica completamente negra, capucha verde y totalmente cubierta la cara; en la procesión de 1950 el traje era ya blanco del todo y se portaba con el rostro descubierto. En la actualidad los colores son blanco y negro, propios de la Peña Calagurritana y todos los trabadores van con el rostro completamente cubierto, como es preceptivo.
En 1997 cambia el recorrido por la parte nueva de la Ciudad o ensanche. Salió de la Parroquia de los Santos Mártires hacia el Asilo nuevo, en la carretera de Murillo y que estaba recién estrenado incorporando tras él una virgen de la Soledad, con las trabadoras del Cristo de la Caña, dándole un mayor realce a la procesión primitiva.