El estandarte de la Virgen gloriosa no podía tener otros colores como el azul de esperanza, el dorado de la riqueza y el blanco de a pureza. Sobre el medallón central vemos bordado en oro las letras enlazadas A M que significa Ave María (el saludo del Ángel Gabriel) o Auspice Maria ("bajo la protección de María"). Forman un monograma que simboliza su intercesión y maternidad espiritual, a veces expandido a AVM (Ave Virgo Maria).
Remata el mismo la corona real como Reina del mundo, las ocho estrellas lo rodean (que normalmente se representan 12) y cuyo significado está inspirado en el Apocalipsis y simbolizan su realeza y su papel como Madre de Dios y Reina de la Iglesia, representando a menudo las 12 Tribus de Israel (Antiguo Testamento) y los 12 Apóstoles (Nuevo Testamento), es decir, a todo el Pueblo de Dios a través de las dos Alianzas.
La luna inferior bajo los pies de la Virgen María simboliza su triunfo sobre el pecado, la muerte y lo terrenal, derivado del Apocalipsis, donde una "mujer vestida de sol" tiene la luna a sus pies, representando la victoria sobre las tinieblas y el poder pagano.
El bordado se remata con una ingente cantidad de lirios bordados, Los lirios, especialmente los blancos (azucenas símbolo de las catedrales), son un símbolo clave de la Virgen María, representando su pureza, inocencia y castidad,