La flagelación

De Costa, Martrus y Traite (Olot).

El paso consta de tres figuras: la del Señor, en suave contraposto (el peso del cuerpo descansa sobre una pierna), atado a la columna de tipo bajo (característica a partir del Concilio de Trento). Junto a Él un judío o sayón azotándole y un soldado romano vigilando la flagelación. 

Contrasta vivamente la fealdad y lo grotesco de la postura de éstos frente a la belleza y apostura del Señor, a pesar de estar sometido al tormento. Todo ello responde a una técnica utilizada clásicamente por los artistas que consiste en identificar la belleza formal y la belleza moral o virtud, y al contrario…

El paso de la Flagelación fue adquirido en parte por la la Familia Ona en 1945 (posterior a la llegada de los primitivos de Olot) y costó 6.000 Ptas. Este precio sólo era el de las figuras, las andas fueron adquiridas y realizadas a cargo de la Cofradía de la Sta. Vera Cruz.

El motivo de por qué se eligió este paso para procesionar debe su origen al deseo de procesionar el Cristo atado a la columna, de Gregorio Hernández (obra maestra actualmente ubicada en el Convento de las Madres Carmelitas de Calahorra). Corría el año 1945 y parece ser que la magnífica talla tenía numerosos problemas para ser procesionada y sufrió un gran aguacero en la procesión de 1942 ó 43 por ello se decidió procesionar un atado a la columna con más figuras y que fuera de pasta, motivo por el cual se adquirió el actual. (anécdota del tejado y del escultor como copia)

El paso que hoy conocemos estuvo en un principio expuesto en la calle Coliceo, en un almacén de frutas hasta que posteriormente pasó a San Francisco, aunque durante ciertos años, hasta 1978, también se guardó en la Iglesia de Santiago (en la capilla de la Inmaculada, con caballetes y sin andas). Se introducía en el templo cuando subía la procesión por la calle Grande.

El Paso

Siempre los gastos de mantenimiento y decoración del paso han corrido a cargo de la familia Ona, ya que desde un principio dicha familia hizo como suya la responsabilidad del paso.

Los ingresos para dichos gastos provenían de distintas colectas realizadas en el gremio de la construcción (no hay que olvidar que la familia Ona poseía en tiempos la Cerámica Ona, boyante industria local en aquellos años), con lo que sobraba cada año, se daba una merienda a los trabadores del paso una vez terminada la procesión del Viernes Santo.

Como anécdota hay que comentar que en el año 1981 unos desalmados lo destrozaron parcialmente entrando el paso a San Francisco.

Tradicionalmente en el paso los acompañantes portaban túnicas negras totalmente (los “lobos” o “loberas”). También hubo un tiempo en el que el paso iba acompañado por personas vestidas de soldados romanos.

El Estandarte

Sobre el fondo marrón, propio de los penitentes del paso, destaca la columna y los flagelos que son instrumentos con los cuales Cristo sufrió martirio. No se menciona en ningún caso evangélico que el Señor fuera amarrado a una columna, pero es algo bastante natural y propio de todas las épocas, y más, a partir de la Edad Media, cuando se produce una mayor extensión al culto de la Sagrada Columna y los demás instrumentos de la Pasión como vemos tallados en una columna del altar de la Capilla del Sto. Cristo en San Francisco.