La vestimenta del paso en un principio era negra, las famosas loberas, que a principios de los años 90 fue ya transformada en el actual verde y blanco.
Los trabadores, como la mayor parte de los pasos, colaboran económicamente en la decoración del paso y se reúnen exclusivamente en una pequeña cita previa a la semana santa para coordinar un poco la procesión. Posee los faroles originales de aquel Viernes Santo de 1944.
Parece ser que este paso se le llamaba también el de los transportistas y siempre, hasta hace pocos años, ha sido precedido de 6 tambores. En la actualidad, y debido al aumento de la banda de tambores y de la afición por el tambor, los aspirantes se han repartido entre todos los pasos contando en la actualidad en cabecera con 12 tambores que realmente llenan el principio del paso.