Santo Cristo de Medinaceli

De Juan Fernández de Vallejo, año 1580.

En un principio esta imagen la sacaban los estudiantes para agustinos y se les conocía popularmente como “los latinos”. Era un paso muy alto que se balanceaba mucho y se le cortó la cruz. Salió por primera vez en procesión como paso organizado en 1969, comenzando con ocho personas, los ocho trabadores. Se incluirá como nuevo paso en la procesión de 1973 y las andas las costeó el Ayuntamiento en 1974. Delante del paso desfilaba el grupo Scout.

El Viernes de Dolores de 1974 salió a las 20,30 horas del Raso y la primera estación del Vía Crucis predicado y meditado por sacerdotes se hizo en el Mercadal. Este Vía Crucis fue a más año tras año y cambió su lugar de salida: en 1981 salió de las Madres Carmelitas dirigidos por D. Antonio Martínez Romero y D. Arturo Martínez Querejeta.

Es una imagen de gran valor artístico y muy querida entre los calahorranos. En un principio se le denominaba “Cristo de la tres gracias” (hasta 1950), pasando posteriormente a la denominación actual. La celebración del Cristo de Medinacelli se realiza con gran fervor popular el primer Viernes de Marzo. Es costumbre solicitarle tres deseos o peticiones (de los cuales cuenta la tradición, se concede uno) y realizar para ello una visita al templo de San Francisco en el cual está expuesta la imagen durante todo el día.

Con este paso se realiza la procesión del “Encuentro”, que salía de los Agustinos para encontrarse en la Calle Cavas con el Cirineo (sólo). Otras veces salió sólo y con la Virgen Dolorosa del Hospital Municipal y en una o dos ocasiones se sacó la Dolorosa. Se preparaba ésta en los almacenes municipales de las casas baratas.

El origen de sacar este paso en dicha procesión con una Virgen, hay que buscarlo en  la figura del SR. Foro, del que ya hemos habado. A este personaje se le murió una hija (Teresa) y en la habitación de la difunta hizo construir una capilla adquiriendo una imagen de la Virgen que posteriormente trasladaba al Hospital Municipal para que participara en la procesión del Encuentro, donándola posteriormente.

En 1954 salió el paso de los Padres Agustinos y también se le conocía como “Jesús cargado con la cruz”. Debían acompañarle los feligreses de las Parroquias de Santiago y San Andrés y el de la imagen Dolorosa de María que seguía saliendo del Hospital Municipal acompañada por sus propios feligreses y los de Santa María con una obligada monición. Para realizar el traslado a los Agustinos se organiza un vía crucis penitencial.

En 1998 se acometió en el paso una intervención integral a cargo del Taller Diocesano de Restauración de Santo Domingo de la Calzada. Dicha intervención consistió, principalmente, en desinfectar, realizar catas de limpieza, eliminar los repintes, consolidación, limpieza final de la imagen y devolución a su policromía primitiva.

El Paso

El paso representa el momento en que Jesús, cargado con la cruz, camina hacia el Monte Calvario. El Cristo, de bellas y serenas formas, coronado de espinas y vistiendo una amplia túnica, carga sobre su hombro derecho una pesada cruz de tipo plano.

El autor: Juan Fernández de Vallejo fue un escultor del siglo XVI, vecino de Logroño y de Santo Domingo de La Calzada a partir de 1570. Fue uno de los principales representantes del romanismo (amante de la cultura romana) que desde los talleres castellanos de Briviesca y Miranda de Ebro, irradiaron su estilo a tierras riojanas, navarras y guipuzcoanas. Posee retablos y tallas policromadas en Lagunilla de Jubera, Sotés, La Redonda, Muro de Cameros o Cornago.

El Estandarte

De clara referencia al madrileño. Por este motivo se pensó, a la hora de crear el estandarte, en colocar su propio símbolo: una cruz blanca y roja de la orden mercedaria (La Orden de la Merced, y la Orden Trinitaria son las dos principales instituciones eclesiásticas dedicadas históricamente a la redención de cautivos cristianos en manos musulmanas) que propagaron el culto a este “Ecce Homo” que se presenta como preso. Por la diferencia con la imagen original, se confeccionó un símbolo nuevo: una cruz de color rojo, símbolo de la sangre, entrelazada con el cordón de San Francisco por su continua presencia en el templo donde está ubicada la imagen, así como por el origen franciscano de la Cofradía de la Santa Vera Cruz. 

El fondo es de color azul, propio de los penitentes del paso.