El primer problema que surge es que era un paso muy largo y se piensa en desmontar las varas por lo que este paso fue el pionero en este aspecto. Poco a poco los varales se han podido ir modificando para recogerlos en sus correspondientes pasos y de esta manera mucho más estéticos a la hora de exponerlos en el museo de Pasos.
La primera prueba para procesionarlo se hizo en la calle de D. Pedro Gutiérrez pues es una calle estrecha en su giro y las varas se recogieron. El paso lleva ruedas también y se arrastra en esta calle para subirlo al hombro, ya orientado, en la calle de la Enramada.
El pasó llegó a Calahorra en un día horrible de lluvia con sus casi 1000kg de peso. Las figuras vinieron sueltas para posteriormente ser montadas en las andas.
Jesús, los doce apóstoles y la mesa habían costado 43.538 €. Salió por primera vez en la procesión de viernes santo del año 2004 con su iluminación de fibra óptica pues al ser una luz fría, no daña las imágenes y las andas estaban recubiertas de telas bordadas. Otra curiosidad del paso es que protagonizó el cambio en algunas tarimas del suelo de san Francisco, ya que por su peso esta llegó a romperse en algunas zonas.