Santo Cristo de la agonía

De Juan Bazcardo (o Bascardo), año 1628.

Fue regalo del canónigo D. Jerónimo de Guevara. Se le conoce también por el Cristo de la Misión porque en el año 1943 se bajó del remate de la Capilla de los Santos Reyes de la Catedral para llevarlo procesionalmente a unas misiones que se celebraron en primavera.

Salió por primera vez en 1954 de la Sta. Iglesia Catedral ya que se encontraba en la cúpula del altar mayor de la misma. En esta procesión formaban parte exclusivamente los hombres y era obligatorio que los que poseyeran hábito de su cofradía, acudieran encapuchados. 

Con el tiempo ha cambiado de horarios de salida y de recorridos: 2 de la tarde, 10 de la noche, y ha salido de la catedral, del Instituto, de los Stos. Mártires… Lo portaban los estudiantes, abogados, médicos y farmacéuticos ya que durante unos años salió de la capilla del Instituto. Iba acompañado por los bedeles del instituto, uniformados y con hachones de luz delante del paso.

Este paso es el único de la procesión que lleva pantalón blanco y también fue el primero, gracias al gesto que en su día tuvieron los hermanos Javier y Gregorio Herce, de que los tambores se vuelvan hacia el Cristo en todas y cada una de sus paradas. También otro aspecto curioso es que la primera fila de trabadores, la cabecera, van trabando con los brazos cruzados sobre el pecho.

Respecto al recorrido de la procesión con el Cristo era típico el tirar gatos a la misma. Lo que no sabíamos era que los trabadores del Cristo de la Agonía portaban siempre uno o dos ejemplares para lanzarlos de forma sorpresiva. Costumbre que felizmente ha desaparecido.

Al sacar el Cristo de la Veracruz se compró la Dolorosa y el San Juan que acompañan al Cristo por 30.000 pts por particulares, abonando la cofradía 6.000 pts. Estas dos imágenes se recibieron en Calahorra el 26 de marzo de 1976. (este año es también el 50 aniversario de su llegada)

D. Jesús Herreros se encargaba de la electricidad y con gran dedicación, ya que el único pago que exigía por su trabajo era un clavel del Cristo. 

En 1975 salía de la Casa de un antiguo almacén en la calle Gallarza, en lugar de la iglesia de los Santos Mártires. Esto escandalizó al cabildo y al Ayuntamiento, ya que lo lógico era sacarlo de una iglesia, no de un almacén. D. Hilario Pascual se hizo cargo de la procesión y de la del encuentro, bajándose al obispado para decir que todo estaba resuelto y que saldría de una iglesia.

El Paso

El paso siempre ha ido acompañado por familiares de los trabadores. Es muy común que los pasos lleven también penitentes, que bajo una promesa por cumplir, realizan la misma asistiendo a la procesión descalzos dando feliz cumplimiento a lo prometido, incluso siendo su condición de agnóstico convencido.

Este fue el primer paso que llevó faldillas con los mismos colores que el del traje de sus trabadores. 

El autor: Juan Bascardo escultor y arquitecto. vecino de Viana aprendió escultura y arquitectura en Valladolid y fue testigo del tránsito del Renacimiento al Barroco, Trabajó en el retablo mayor del monasterio de santa María La Real de Nájera, crucifijo de la catedral de Pamplona, Retablo mayor de Santa María de los Reyes de Laguardia, Adoración de los Reyes y relieve de San Jerónimo en Calahorra, Retablo mayor de Santa María de la Asunción de Briones o el  de la iglesia de Santa María de Fuenmayor.

    

Se restauró en el año 2000 de forma definitiva e integral, por la Escuela del Taller Diocesano de Santo Domingo, fue costeado a cargo de la Cofradía de la Sta. Vera Cruz por un millón de ptas.  El paso se trasladó a Los Santos Mártires a mano un Martes Santo haciendo el vía crucis juvenil con él recién restaurado y sustituyendo un cristo artesanal donado por el calagurritano Jaime Fdez. Miraz, inaugurado como Cristo de los jóvenes y bendecido en 1995 (cristo del dodotis, después una simple cruz)

La procesión es llamada también del silencio, al paso del Cristo se cerraban los bares y se apagaban las luces de la calle y de los comercios colindantes. Algo a recuperar pues el recogimiento y el protagonista de este momento debe ser el Cristo, su sufrimiento y su agonía.

El Estandarte

La protagonista del estandarte es la Cruz latina, enhiesta en oro, símbolo de la riqueza que Cristo nos ha traído con su Pasión, destacándose sobre el verde, color de la esperanza y propio del paso. Junto a ella, el sol y la luna (la vida y la muerte).

Es también símbolo medieval de la totalidad, es decir, todo el tiempo detenido ante este momento de la agonía. Es también toda la humanidad: el elemento masculino solar y el femenino lunar; o también que es el momento en el que aparece la fuerza de la noche, del pecado, de la veleidad e inconstancia, representada por la luna. Desaparece el día, la luz, la claridad de la verdad y la constancia del sol. Cristo es el sol de justicia, ante la injusticia tremenda de su Muerte. Aparecen también la caña y la esponja expresando la sed material y espiritual de la agonía.